Llevamos a cabo una reforma integral del patio de una vivienda particular, un proyecto de gran envergadura que combinó la preparación del terreno con el ajardinamiento de las zonas exteriores.
Una parte importante de los trabajos se centró en acondicionar una superficie de 150 m² para la posterior instalación de césped artificial. Esta fase requirió una intervención considerable para dejar el terreno preparado y establecer la base de la renovación del espacio.
Completamos la transformación con la plantación de flores, arbustos y otras plantas, aportando variedad, color y vida al conjunto para crear un entorno más acogedor y cuidado.